domingo, 1 de noviembre de 2015

Los errores divinos, humanos y de la naturaleza.



Decir que los humanos tenemos errores o equivocaciones, no es descubrir nada nuevo, es solo una manera de asentar tales situaciones, lo que si no es costumbre escuchar o subrayar que la naturaleza, menos la divinidad tambièn los comete.

Estamos acostumbrados a las cosabidas frases que dicen que la naturaleza o tal divinidad es sabia, de repente lo son y cuestionarlos, no serìa un error màs,   de quienes creìamos haber encontrado falencias en estos elementos..

Poner en cuestiòn le perfectitud de una divinidad, es negar sus principales atributos de previsores, sapientes y/o benevolentes, en suma es negar su existencia.

Asì siguiendo la lògica humana, si lo espiritual es màs importante (asì lo consideran todas las religiones), el tràmite de revestirnos de materia resulta ocioso.El transitorio paso por lo material del que se asegura es para aprender, el mismo aprendizaje pudo o puede realizarse en la vida espiritual, sin o con el adicional del sudor, dolor ,làgrimas y sufrimentos , pero  sin el pasaje de la horrorosa muerte.

"Si el dolor es el crisol para que las almas sean puras", que la materia y la muerte ( dolorosa experiencia), no debieran ser vehìculos para esta transformaciòn. El espìritu es eterno, ahì debiò o debe llevarse a cabo cualquier cambio nuevo. Pueda sonar a insolencia pero es la lògica de nuestra imperfecta mentalidad.



En cuanto a la naturaleza, aquì tal vez esta bien dicho que es sabia y perfecta, pues no se  encontran gruesas situaciones que nos parezcan errores.

Su orden y perfectitud para visibilizar la realidad, esta implementado a travès de la periodicidad cìclica de sus fenòmenos: vida-muerte-vida,etc., dìa-noche-dìa, etc. primavera-verano......etc.,etc. Sin embargo hace tiempo se ha encontrado que tras esta fachada de orden (repeticiòn cìclica ) de los fenòmenos regulares, se encuentran que hay màs   sistemas irregulares (que los regulares), que son  azarosos, no predictivos como los cambios admosfèricos o los incendios que nunca siguen un patròn definido, etc., etc., todos estos ligados a la incertidumbre de no saber como serà o terminarà este fenòmeno irregular,  lo que nos impele a decir que es poco el orden y la perfectitud, màs bien la naturaleza ha marcado a las cosas a marchar hacia el desorden, hacia el caos-entropia; pero nuevamente, quièn sabe que detràs de este desorden misterioso yace un orden todavìa màs misterioso.



Dentro de nuestro limitado pensamiento quizàs el error màs palpable de la naturaleza sea el de dar a las especies principalmente a la humana un momento de  florecimiento con su complemento de satisfaciones, bienestar y felicidad, para despuès disminuirla con la senescencia y con la muerte quitar todos estos goces.

Por ùltimo ni hablar de nosotros los humanos que adolecemos de evidentes gruesos errores,se señala uno principal, el de estar mermando, deteriorando el medio ambiente donde vivimos, nuestra casa, la ùnica que tenemos.Estamos socabàndolo en un loco afàn de adaptar las cosas ( este medio ambiente) a nuestro parecer, cuando es a lo contrario, nosotros debemos seguir las reglas de la evoluciòn, adaptarnos al medio ambiente y no modificarlo a nuestro antojo y peor descontroladamente.