miércoles, 10 de septiembre de 2014

El silencio no puede existir.



Un antiguo adagio dice " todo es veneno, nada es veneno, todo està en la dosis "; esta frase tiene tiene toda la razòn, el arsènico es un poderoso veneno a cierta dosis y en otras incluso cantidades pequeñas serìa necesario para el crecimiento de los animales (se discute si es o no fundamental para la vida) el ser humano està expuesto al arsènico atravès de la comida agua y aire y tiene trazas de este metal  sin que por ello necesariamente nos quite la vida.

Igualmente el oxìgeno es bueno y fundamental para la vida y a la vez es responsable de la formaciòn de los radicales libres esos poderoso elementos que deterioran las cèlulas de nuestro organismo, acelerando incluso el envejecimiento, es decir a la postre la mayor cantidad de oxìgeno, nos quitarà màs ràpido los años. ( El oxìgeno es necesario para el metabolismo celular, sus reacciones generan radicales libres que, si es en cantidades moderadas èstos elementos participan en la formaciòn del colàgeno y tambièn es ùtil para el sistema inmunitario).

Si asì pasa con las cosas concretas, materiales,u objetivas, en el àmbito de las situaciones abstractas como las sensaciones, pensamientos, emociones, etc., etc. pasa igual y no estàn exentas de la regla general que la dosis es la que manda.

Se ha comprobado por ejemplo con el sonido que llevado a su extremo ìnfimo hasta incluso anularlo serìa una situaciòn contraproducente para la salud humana.

Experimento en EE.UU., en la que se quitò todo tipo de sonido exterior a un sujeto, mediante una càmara anecoica, el màximo tiempo que pudieron aguantar los participantes del experimento fue de 45 minutos, despuès del cual rozaban los lìmites de la locura. ; de ahì que se puede afirmar que necesitamos algo de sonido o ruido exterior (o como quiera llamarse semanticamente) para mostrar adecuado equilibrio mental.
Sin embargo este punto entrarìa en discusiòn al preguntar,  los sordos que no escuchan sonido alguno ¿acaso se desequilibran?